WIDE+E en España y Europa: feminismo contra el neoliberalismo patriarcal

Nines Fidalgo, Presidenta del Fórum de Política Feminista, miembro de WIDE+

Madrid, 4 de julio de 2013

Os recibimos desde un país en el que de 2008 a 2013 se han destruido casi un millón de empleos femeninos y 2,7 millones de empleos masculinos, superando los 6 millones de parados. De cada 4 mujeres u hombres que veáis aquí o en la calle, una está en paro; 1 de cada 2 si son jóvenes, y 1 de cada 3 si son inmigrantes[1].

La política del Gobierno de España, alentado por el de la Unión Europea, ha sido:

  • asumir como público el déficit de los bancos, causantes de la burbuja inmobiliaria,
  • recortar derechos y servicios sociales para compensarla, impulsando, en vez de frenarlo, el aumento del desempleo,
  • y aprovechar la crisis para privatizar servicios públicos.

En los Presupuestos del Estado 2013 se ha recortado el gasto en sanidad, educación y atención a personas en situación de dependencia en 40.000 millones de euros, justo lo que se ha destinado para el pago de intereses de la DEUDA que ilegítimamente el Estado ha asumido como pública.

El desmantelamiento de los servicios del Estado de Bienestar aumenta la carga familiar de cuidados, mayoritariamente asumida por las mujeres, destruye empleo en sus plantillas, altamente feminizadas (por ejemplo en Sanidad y Servicios en 2012 se redujeron 173.098 empleos, el 12%), y recorta las pensiones, cuya brecha de género duplica la de los salarios.

El debilitamiento deliberado de las políticas de igualdad de género se suma, en vez de contrarrestarlo, al aumento de la desigualdad social y de género que conlleva el tratamiento neoliberal. De 2010 a aquí hemos pasado de tener un Ministerio de Igualdad a mantener a duras penas el Instituto de la Mujer creado hace 30 años, que ha estado a punto de ser eliminado en una reestructuración que, por ejemplo, suprime el Consejo de la Juventud, cauce de participación de organizaciones juveniles, por apoyar el derecho al aborto.

El Gobierno es el primero en incumplir las leyes de igualdad de género: no ha aprobado el Plan de Igualdad al que le obliga la Ley de Igualdad de 2007, hace unos Informes de Impacto de Género autocomplacientes y ajenos a la realidad social, ha “invitado a irse” de España a ONU Mujeres y lleva más de un año de retraso en presentar el Informe cuatrienal al Comité CEDAW de Naciones Unidas. Baja en picado del ya bajo 10º puesto  que el Instituto Europeo de Igualdad de Género le asigna en su Informe de nuevo Indicador Integrado.

El Gobierno pretende derogar la ley de 2010 que permite abortar en las 14 primeras semanas, e incluso ir más atrás que la de 1985, encarcelando a las mujeres que aborten por malformación del feto, como hace El Salvador con Beatriz y miles de mujeres.

Hay un retroceso también en la lucha contra la Violencia de Género, con la reforma del Código Penal y el recorte de gasto, que, junto al desempleo, han hecho que en 2012 desciendan en un 4% las denuncias (352 diarias) estrechando la salida de las mujeres del círculo de la violencia.

La gestión neoliberal de la crisis económica ha hundido en 3 años la legitimación de las instituciones políticas. En marzo 2013, según datos oficiales, el 76 % de la población considera a los políticos y la corrupción uno de los tres principales problemas de España.

¿Cuál es la respuesta social? De septiembre 2010 a ahora ha habido 4 huelgas generales y más manifestaciones que nunca. En 2011 el Movimiento 15M o de los indignados, impulsado por dos colectivos de nombre significativo, Juventud Sin Futuro y Democracia Real Ya, sacó a la calle a una nueva generación y ha colocado en la política nuevos enfoques y formas, entre ellos la corriente Feminismos 15M.

El movimiento feminista, en su diversidad, ha acentuado la atención a la economía, ha salido más a la calle, ha buscado alianzas con la Cumbre Social, la Marea Ciudadana y los movimientos como las Mareas Blanca o Verde, de personas trabajadoras o usuarias de la Sanidad y la Educación. Ha respondido al anuncio de recorte del derecho al aborto, ha aumentado la colaboración con ONGs de cooperación internacional y ha creado la MAREA VIOLETA, en la que feministas de diversas organizaciones y posturas hemos salido juntas 10 veces desde enero de 2012, en varias ciudades, bajo el denominador común de la visibilización del feminismo como parte de la protesta y la alternativa.

La situación en nuestro país nos desborda, pero no por ello olvidamos que forma parte de la situación de Europa y del mundo, en donde no sólo hay gobiernos y poderes neoliberales que sacrifican empleos, escuelas, hospitales y cuidados de personas reales a riquezas sin alma, sino también ciudadanía y movimientos sociales que comparten nuestros objetivos y luchas. Particularmente percibimos un apoyo en el movimiento feminista latinoamericano, tan presente en los avances de sus países frente al neoliberalismo y tan cercano.

Del movimiento feminista de Europa, y de la Red WIDE Plus como parte importante de él, necesitamos la coordinación sur-sur y la solidaridad norte-sur. No es cierto que esta crisis sea “benigna” con las mujeres. El hecho de que nuestros empleos no hayan jugado el papel de amortiguadores como lo hicieron en las crisis de los 70 y los 90 no significa que nuestras vidas no estén sufriendo la pobreza y la desigualdad económica, la insolidaridad en el reparto de los cuidados, la expropiación de nuestros cuerpos para gustar y ser usados por otros, el recorte del derecho a decidir sobre nuestra maternidad sin permiso del patrón, el obispo o el ministro.


[1]           Ha destruido 939.300 empleos femeninos y 2.683.600 empleos masculinos, superando los 6 millones de parados. Están en paro el 59% de los chicos y 55% de las chicas de 16 a 24 años y el 37% de los inmigrantes.